Mobiliario original para niños y niñas

¿Sabes que lo último en decoración infantil y juvenil son los muebles para el dormitorio en varios colores?

Los dormitorios de hoy son alegres y atrevidos, pero también funcionales, ordenados y limpios, son espacios que llaman a jugar, a divertirse y ¿por qué no? a aprender. Los muebles de las habitaciones de los peques se visten de color, y de acabados asombrosos, ¿te animas a probar con esta innovadora y original decoración?

Decorar el dormitorio de tu hijo o hija empleando varios colores alegres, tanto en el mobiliario, como en las paredes o en los accesorios, es fácil, pero es necesario cierto sentido de la estética, no se trata de mezclar por mezclar diferentes colores entre sí, ya que el resultado, lejos de resultar divertido y ordenado, puede devenir caótico y cargante.

Para conseguir mejores resultados, lo ideal es dejarse aconsejar por los expertos en la materia que trabajan mano a mano con los principales diseñadores, y que te podrán asesorar acerca de las diferentes opciones. Y en este sentido, cabe mencionar a Dismobel, una empresa que ofrece a todos sus clientes un trato personalizado, intentando en todo momento dar respuesta a las necesidades de cada uno, que van descubriendo en la estrecha y continua relación que tienen con los mismos. Aquí podrás encontrar los mejores diseños en mobiliario infantil y juvenil, de los diseñadores más innovadores y versátiles, como son los del diseñador valenciano Carlos Tíscar.

Personalmente me encantan los trabajos de Carlos Tíscar,  especialista en diseño industrial y responsable de fantásticos proyectos de mobiliario de hogar, oficina e instalaciones y que además, imparte clases en diferentes instituciones. Actualmente es el presidente de la ADCV (Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana).

¿Cómo elegir el color adecuado para el cuarto de los más peques?

La habitación del niño o la niña es ese espacio destinado especialmente para el descanso, pero también un espacio para el ocio y para el aprendizaje, por lo que la habitación de los peques debe estar necesariamente orientada a la satisfacción de estas necesidades. Y aquí la elección del color es fundamental y variará en función de la personalidad del niño o la niña, ya que los colores inciden sobre el estado de ánimo.

Por ejemplo, si tienes un hijo o una hija de esos que no paran nunca quietos, que no se callan ni debajo del agua, de los que no se quieren ir a dormir, lo mejor es que elijas una gama de colores fríos como el azul o el verde, colores que transmiten serenidad y armonía.

Si por el contrario tu hijo o hija es más bien tirando a tranquilote, lo ideal es estimularlo con colores cálidos como el naranja combinado con un amarillo verdoso o un blanco.

En cuanto a las paredes, la elección de la tonalidad dependerá en buena parte del tamaño del dormitorio. Si este es pequeño, se recomienda el uso de colores claros como el blanco, que da una sensación de amplitud a la estancia. Si la habitación es amplia, pueden usarse colores más oscuros, que proporcionan un ambiente más acogedor.

¿Cómo influyen los colores en las emociones?

Los colores tienen un significado, que si bien varía según las diferentes culturas, influyen en el estado de ánimo de las personas que los perciben, provocando en ellas una emoción positiva o negativa.

El color rojo, se relaciona tradicionalmente con el amor, pero también con la sangre, y por eso puede provocar tanto una emoción positiva, de fuerza o de coraje, como negativa, de agresividad.

El naranja es un color que se relaciona con la alegría y la inocencia, con la amistad y con la seguridad, pero también sugiere engaño, desconfianza y, al igual que el rojo, agresividad.

El verde se asocia con la naturaleza, con la fertilidad y con el equilibrio. Este color también tiene su lado oscuro ya que culturalmente se le relaciona con la locura.

El amarillo simboliza la sabiduría, con la inteligencia, pero también la ira, la envidia y la traición.

El azul es el color más relajante, transmite paz, serenidad, calma y sosiego, pero también puede provocar melancolía.

La elección del color es fundamental, elige de forma racional.