El audífono mejora tu calidad de vida

Mi abuela cada vez está perdiendo más oído. Con cada vez más frecuencia tenemos que repetirle las cosas, no escucha bien la televisión cuando la tienen puesta otros, o le da vergüenza hacer preguntas cuando estamos en una reunión familiar al escuchar, pero no comprender realmente todo lo que se dice en la conversación,

Esto nos hizo hablar con ella seriamente para que se concienciara de la necesidad de recurror a un audífono. A partir de los 45 años hay un 25% de posibilidad de que tengamos pérdida de audición, algo que aumenta conforme vamos cumpliendo años. Hay que ser conscientes de que ir perdiendo audición es algo natural al paso de los años. Excusas como “total, para lo que hay que oír” o “yo aún me defiendo” suelen tener poco recorrido.

Al final, en mayor o menor medida, la sordera o hipoacusia afecta a la vida social de las personas, las cuales terminan evitando acudir a fiestas o restaurantes, aumentando los riesgos de accidente o terminan causando gran peligro conduciendo automóviles.

Las causas de la hipoacusia

La principal causa de la sordera es el envejecimiento y estar expuesto a ruidos de carácter intenso. Hay causas genéticas, tener familiares que tengan sordera hace que aumente el riesgo de tenerla. Otras causas más fáciles que se pueden tratar son quitar tapones de ceras o sufrir otitis mucosa. Las personas mayores pueden tener también una de estas causas.

Lo primero que debemos hacer cuando nosotros o nuestros familiares lo sospechan es solicitar cita con un otorrinolaringólogo. Este diagnostica la causa de la sordera, que muchas veces podrá solucionarla inmediatamente, bien sea por tratamiento médico o quirúrgico. Otra solución será la de comprarnos un audífono.

Nosotros optamos por llevarla al médico y luego buscamos un lugar para comprar el audífono, optando por innovaudiosa.com, que nos asesoraron para que ella pudiese volver a disfrutar gracias a un audífono de la audición de oír debidamente.

Nos explicaron que, las células ciliadas del oído interno son las que se encargan de transformar los estímulos vibratorios en señales eléctricas que se transmiten por el nervio auditivo hacia el tronco cerebral y de ahí al cerebro donde se producen la sensación que nos permite oír.

Cuando las células ciliadas mueren no se pueden reparar, pero los audífonos sí que pueden ayudar a que mejore nuestra habilidad para oír y llevar una vida normal. Algo que pese a las reticencias después se agradece. La posibilidad de poder seguir oyendo las conversaciones es algo que gusta a cualquiera.

En innovaudio, que está situado en Pozuelo, una ciudad cercana a Collado Villalba donde residimos, tienen a unos profesionales expertos en audífonos para sordos, por lo que entendieron bien la problemática con mi abuela que no les es ajena, puesto que muchas personas mayores o que han perdido audición suelen repetir los mismos patrones de carácter.

Al ser amplios conocedores, nos dieron una solución ante el problema, con revisión gratis de la audición, que además de lógicamente a mi abuela nos la hicieron al resto de la familia. Además de esto te los ajustan de forma gratuita y tienes 3 meses de garantía de adaptación, algo que sumado a los dos años de garantía con los que cuentan y que pueden ser ampliables 5 años habla muy bien de ellos. Nosotros como no era muy buen momento lo financiamos a 12 meses sin intereses. Algo que nos ayudó mucho a decidirnos y que junto al trato global que nos dieron no nos hicieron dudar a la hora de apostar por una empresa seria.
No puedo hacer otra cosa que recomendarles que si tenéis un pariente o amigo que está perdiendo oído tome medidas, es la mejor manera de que se pueda afrontar el problema como es debido.

La negación o el dejarlo para más adelante no es la solución de ningún modo, por lo que lo mejor es asumirlo y comprometernos con buscar una solución, lo cual proporcionará al paciente una mejor calidad de vida sin el menos género de dudas. Todos merecemos siempre que sea factible, la posibilidad de poder tener una audición digna y lo peor que se puede hacer es resignarse o poner excusas peregrinas para querer el audífono. ¡Di sí a la audición!