Plato de ducha o bañera ¿cuál elegir?

Cuando llega el momento de reformar o diseñar nuestro baño, todos nos encontramos ante la típica duda de qué poner ¿bañera o plato de ducha?

Es una pregunta muy normal ya que ambos elementos ofrecen ventajas y desventajas y no siempre tenemos claro qué es lo que queremos o que es lo que más nos conviene.

Por supuesto, este artículo no se trata de decir cuál es la mejor, ya que la realidad es que ni la bañera es mejor que el plato de ducha ni viceversa. Simplemente se trata de elementos diferentes que aportan diferentes beneficios y que la elección de una u otra opción más bien depende de tu estilo de vida, hábitos de aseo e incluso tipo de familia.

Así que para ayudarte a elegir y que tengas un baño adaptado a tus necesidades y hábitos, los expertos en reformas para el hogar de Crearsur, nos hablan de las bondades y desventajas de cada uno.

Plato de ducha

Si tienes un baño con dimensiones reducidas, entonces la duda entre bañera o plato de ducha tiene una respuesta más que evidente: ducha. Esto porque los platos de ducha son perfectos para espacios reducidos o si quieres emplear más espacio en otros elementos; ya que el tamaño estándar es 70 x 70 cm.

Sin embargo, si tienes un buen espacio pero te encanta esta opción, lo que puedes hacer es elegir uno más grande o incluso por uno de obra.

Entre las ventajas del plato de ducha se encuentran:

  • Tiempo: la ducha ofrece la rapidez que necesitas en tu día a día. Mientras que por su parte, los baños relajantes con tiempo y tranquilidad se antojan exclusivos del fin de semana.
  • Ahorro: la ducha requiere un gasto de agua menor que la bañera, por lo que si tu y tu familia están dedicados al ahorro y la sostenibilidad, representa un valor importante. Además que la ducha es una opción más ecológica que la bañera.
  • Seguridad: si en tu casa viven personas mayores o personas con movilidad reducida, la ducha garantiza mayor autonomía y seguridad. De hecho, adaptar una ducha para personas con movilidad reducida es mucho más fácil que hacerlo en una bañera. Solo tienes que instalar una ducha a ras de suelo sin bordes, escalones ni cambios de desnivel para evitar caídas peligrosas. Además, los platos de ducha antideslizantes garantizan todavía más la seguridad y comodidad.  Recuerda que en estos casos, también deberás aumentar las medidas de seguridad con barras de apoyo para minusválidos.
  • Movilidad: Así mismo, la ducha permite una mayor libertad de movimientos y eso vuelve a ser un factor favorable para ancianos y personas con movilidad reducida.
  • Funcionalidad y espacio: como dijimos anteriormente, una de las principales ventajas de la ducha es que permite aprovechar mejor el espacio del que dispones. Además que cuentas con una amplia variedad de formas de plato de ducha (rectangular, cuadrado, circular, semicircular…) y tamaños (desde 90cm de ancho) en el mercado que podrán encajar a la perfección en el espacio que dispongas.
  • Estilo: las duchas aportan un aire actual y moderno al cuarto de baño, sobre todo aquellas construidas abiertas y a ras de suelo. Está comprobado que, por su diseño y estilo, estimulan más en las mañanas. La variedad de materiales, formas y colores disponibles en el mercado presentan una opción para cada gusto. Y si lo que buscas es comodidad, incluso puedes instalar una columna de ducha que te ayude a relajarte y aliviar tensiones de la espalda durante la higiene.
  • Higiene: las duchas tienen un acceso más fácil, lo cual facilita la limpieza.

Por otro lado, entre sus desventajas se encuentran:

  • Su diseño puede no resultar tan espectacular o llamativo comparado al de una bañera.
  • No es tan atractiva para los niños como las bañeras.
  • Algunos modelos de ducha si gastan mucha agua, sobre todo aquellas que tienen chorros a presión.

Bañeras

Las bañeras son un elemento perfecto para baños más amplios, ya que su medida estándar es de 70 x 140 cm; e incluso las puedes encontrar más grandes.

Las ventajas de las bañeras son varias:

  • Espacio de juego: si tienes niños en casa, es una realidad que la bañera no solo hace mucho más fácil la hora del baño, sino que además se convierte en un espacio de juego que los más pequeños aman. Por lo que es la mejor opción para los reyes de la casa.
  • Momentos de relax:las bañeras son ideales  para desconectar, liberar la tensión diaria y disfrutar de un baño reparador al final de un largo día. Tanto así que hoy las puedes encontrar con hidromasaje, spa, formas ergonómicas, aromaterapia, luces en el agua…Solo imagina llegar a casa y tener una bañera con agua caliente y llena de espuma. Por supuesto, más relajante que una ducha.
  • Contenedor de agua: la bañera puede ser de gran ayuda como contenedor en las ocasiones en que se corta o falta el suministro de agua en el hogar.
  • Lavadero: gracias a sus dimensiones, la bañera se presta para lavar objetos grandes que no caben en ningún fregadero de la casa.
  • Decoración: En sí misma es un elemento decorativo. Existen cientos de diseños, desde los más simples a más eclécticos.

Eso sí, la bañera tiene ciertos inconvenientes, los cuales son:

  • Ocupa más espacio, por lo que no es recomendable para baños pequeños.
  • Gasta más agua.
  • Supone un acceso más complicado para personas mayores o con movilidad reducida.

Consejos útiles para elegir bañera o plato de ducha

Si después de conocer las ventajas de la bañera y del plato de ducha así como sus desventajas sigues con dudas, puedes usar de guía los siguientes consejos:

  • Evalúa tu espacio

En primer lugar piensa en el espacio que tienes: ¿te cabe una bañera?, ¿solo te cabe una ducha? o ¿te caben las dos?

A veces, tenemos un espacio reducido y la única opción posible se resume al plato de ducha. La fórmula es muy sencilla:

Baño pequeño= plato de ducha

Baño espacioso = bañera

Extra espacioso= los dos

  • Las preferencias de tu familia

También debes evaluar las características y necesidades de tu familia, si es numerosa, si hay niños o personas mayores o con problemas de movilidad, etc.

Al reflexionar sobre estas cuestiones podrás determinar cuáles son tus necesidades y tus hábitos de higiene y por lo tanto elegir la mejor opción.

  • Economía

Elegir entre bañera o plato de ducha también depende mucho del factor económico; ya que como hemos visto una opción gasta menos agua que la otra.

Si no te quieres llevar ninguna sorpresa en la factura y quieres tener controlado mes a mes el gasto, tu opción es la ducha. Además, si te gusta cuidar el medioambiente también es ideal.

Pero si por el contrario, el factor económico no es de lo que más te preocupe, puedes permitirte una bañera.

Conclusión

Como ya vemos, elegir entre bañera o plato de ducha no siempre es sencillo, sobre todo cuando de por medio hay una obra considerable que incluye el cambio de grifería.

Por ello, es importante que antes de decidirte tomes en cuenta todos los factores que aquí te explicamos y que, recordando que ninguna opción es peor que la otra, escojas la que más te convenga según tu espacio, presupuesto y condiciones.