Las compras y la contratación de servicios ya no tienen horario

Está claro que de unos años a esta parte hemos cambiado totalmente nuestro estilo de vida, y de ello vemos un reflejo en la sociedad. Gran parte de este cambio se debe a las nuevas tecnologías, que han conseguido facilitarnos la vida en muchos sentidos, especialmente en el de las compras. Por ejemplo, si ahora te urge hacerte con unos zapatos nuevos para tus hijos porque van a empezar pronto el cole o cualquier actividad, ya no necesitas salir de casa e irte de tiendas, sino que hay tiendas ya online donde puedes ver el catálogo, elegir el calzado que más te gusta y simplemente comprarlo a golpe de clic y esperar a que enseguida te lo traigan a casa. Una de estas tiendas por ejemplo es Andandito.

Pero esto que hacemos con unos zapatos, por ejemplo, podemos extrapolarlo a cualquier cosas, desde contratar viajes hasta hoteles pasando por la compra del supermercado, libros, películas, ropa, muebles, electrodomésticos, artículos de deporte… Se trata de un gran sistema de irte de tiendas sin salir de casa y que ya no es algo exclusivo de jóvenes o de aquellos que están más a la última, sino que los maduros han caído también en las ventajas de este tipo de compras.

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Además, internet nos acerca aquello que tenemos más distante. Sin ir más lejos, yo me pasé varios meses buscando por las tiendas de segunda mano de Madrid un libro que estaba descatalogado y que quería regalar a una amiga y al final me lo mandaron de una librería de Murcia en un periquete.

Y, cómo no, este tipo de compras podemos hacerlas en cualquier momento. Y eso es algo que sí ha revolucionado la red completamente. Gracias a internet, ya no existen horarios para irte de tiendas. En el sofá, mientras ves una película por la noche o estás aburrido, puedes consultar en tu tableta aquello que quieres comprar y hacerte con él a golpe de ratón. No hay más. Da igual que sean las dos de la tarde que las dos de la madrugada.

Y esto es algo que han empezado a entender también los establecimientos físicos, que de alguna manera quieren dejar de perder competitividad frente a las tiendas online y se están poniendo las pilas, ampliando cada vez más sus horarios. De hecho, ahora no únicamente podemos ver supermercados 24 horas, sino que otro tipo de establecimientos como bares o restaurantes mantienen su cocina abierta todo el día. E incluso es posible ir a medianoche a practicar deporte a un gimnasio, especialmente en las ciudades más grandes de nuestro país, como en Madrid, donde proliferan los llamados gimnasios llave en mano, donde el cliente tiene su propia llave o entra por identificación dactilar y él decide cuándo va.