La ducha, mucho mejor que la bañera

Mi madre siempre ha sido la persona más antitecnología del mundo. Pertenece a esa generación de los años 40 que vivió bajo el miedo al cambio. Para ella todo lo que suponga salir de su zona de confort supone peligro. Algunos ejemplos. Pues la típica madre que no quería que saliéramos de fiesta. Que no fuéramos a casas rurales porque podía pasar algo en la carretera. Que no quería que habláramos en clase por si nos suspendía. Que no quería que formáramos parte de ninguna asociación por miedo a que nos señalen.

No es su culpa. Al revés. Ella lo hacía por protegernos. Pero muchas veces la táctica de la madre que abre sus alas para proteger a sus polluelos, no es buena. En mi caso sirvió para crear un inútil total. Con miedo a todo. Sin embargo con el paso del tiempo todo ha cambiado. Mi madre poco a poco ha ido abriendo su mente. Es curioso, pero cuantos más años tiene, más abierta es a las cosas. El primer caso lo tuvimos con el lavavajillas. Ella siempre era de lavar a mano, pero cuando llegó a nuestra casa, su vida cambió.

Pues igual ocurrió con el cambio de la bañera por la ducha. Nunca pensé que a mi madre le podía gustar tanto este cambio. Ya la dije. Tú tranquilla que ellos nos lo hacen todo. Me refería a la empresa Baño Spacio. Son especialistas en cambiar tu bañera por un plato de ducha en Valladolid, de forma rápida y segura, en menos de 24 horas. “Disponemos de una amplia variedad de platos de ducha antideslicantes y nos adaptamos totalmente a tus necesidades. Trabajamos solo con materiales de primera calidad para garantizar así el mejor servicio y el mejor resultado”, nos explican.

Además, te ofrecen la posibilidad de financiar y pagar cómodamente la reforma de cambiar la bañera por un plato de ducha en tu baño con el fin de hacerte la vida un poco más sencilla. La verdad es que es una obra con muchos beneficios y fácil de hacer.

El proceso

El proceso de cambio de bañera por plato de ducha se inicia con el tapado mediante plásticos y cartón de todas las superficies que puedan ser afectadas por la obra. Posteriormente se procede al picado del revestimiento de la bañera y los frentes vistos, así como al picado de la zona de unión entre bañera y paredes, y desmontaje de desagüe y grifería. Por último se retira la bañera para su inmediato traslado a vertedero autorizado.

Después de la limpieza del material sobrante y escombros. Se prepara la zona para recibir el plato de ducha; en esta ocasión nos referimos a un plato de ducha de obra, con algún azulejo imitación gresite o bien con azulejo vítreo. Para realizar un plato de ducha de obra existen muchas soluciones, entre las más habituales está la de usar telas asfálticas. Esta solución requiere de un nivelado del solado o suelo y una confección de las pendientes para garantizar una buena evacuación del agua, lo cual implica más tiempo invertido. Incluso se puede hacer sin obra.

Beneficios

Una vez que la obra estuvo completada, mi madre no era consciente de lo que le iba a cambiar la vida. Hay que ser sinceros y mi madre era de las que se bañaba una vez a la semana. Pues bien, desde que tenemos la ducha, lo hace tres veces o incluso más. Os juro que en mi casa no damos crédito. Pero es que se ha dado cuenta de que son muchos los beneficios que existen de cambiar al plato de ducha.

El primero fue el ahorro. Algo que mi madre miraba mucho. Una ducha requiere menos agua que un baño, lo que se traduce en un menor gasto de agua. Además, una ducha se da en apenas unos minutos, pero un baño requiere un tiempo de preparación y disfrute que muchas veces no podemos dedicar. Mi madre comenzó a notar como la factura del agua era menor.

Las bañeras son grandes y ocupan mucho espacio, algo especialmente incómodo y poco práctico en baños pequeños. Cambiar la bañera por plato de ducha genera una mayor sensación de amplitud, y dejará más espacio para moverse o colocar mobiliario. Nada tiene que ver el baño que teníamos antes en casa con lo que tenemos ahora.

El mantenimiento y limpieza de un plato de ducha es más sencillo que el de una bañera. La superficie es plana y, por lo general, más pequeña que en una bañera, ahorrando una vez más en tiempo y dinero para su limpieza. La parte más complicada de limpiar es la mampara, pero también se realiza con relativa facilidad con algo de práctica.