El negocio de la ropa infantil

Pongamos que has decidido montar tu propio negocio ante la escasez de posibilidades que ofrece el mercado laboral en los últimos años. La temporalidad y los contratos de bajo nivel salarial no te alcanzan para vivir la vida que quieres o necesitas y has decidido montar un negocio. O mejor, si prefieres, que a lo mejor es el caso, estás planteándote la idea de montar algo por tu cuenta propia. Sin embargo, te preguntas cuál podría ser un negocio rentable que te permitiese llegar a la edad de jubilación sin problemas. En ocasiones, la mejor solución para nuestras cuestiones es mirar a nuestro alrededor. Preguntarnos: ¿qué es aquello que sigue estando igual incluso en tiempos de vacas flacas? Los proveedores de ropa infantil, por ejemplo, podrían dar fe de que siempre hay niños con necesidades. Por lo tanto, ahí ya tenemos una buena idea: el sector infantil. Son muchas las posibilidades, pero la de una tienda de ropa para niños quizás sea la más potente y la que primero se nos ocurra. No obstante, ¿cuáles son los pasos a seguir para establecerse? Alquilar un local, acondicionarlo, contactar con los proveedores, elegir las prendas que van a estar en mi tienda, etc., todo este proceso es indispensable y primordial a la hora de establecer los primeros pasos del negocio.

El sector infantil siempre es una parte del mercado que se mantiene –evidentemente con sus altibajos y sus periodos de menor actividad– en puntos interesantes de volumen de negocio. Pese a que la natalidad en España ha experimentado un cierto descenso, bajando la media de hijos por mujer, y en diciembre nuestro país ha entrado en crecimiento vegetativo negativo (esto quiere decir que las muertes [225.924] han superado a los nacimientos [206.656]) por primera vez en 16 años. No obstante, el dato, aunque preocupante, no es para alarmarse muchísimo. El estado de crecimiento vegetativo negativo indica que cada vez somos menos, y que, si la inmigración no lo remedia, cada vez seremos menos. Pero lo cierto es que, además de que el espacio entre nacimientos y muertes no ha sido excesivamente grande, ni mucho menos insalvable, la inmigración introducirá en futuros años nuevas generaciones de españolas y españoles en nuestras estadísticas, lo que, probablemente, supondrá un nuevo aumento de la tasa de natalidad y un crecimiento vegetativo positivo.

Por lo tanto, la idea de un negocio en el que todo esté enfocado a los más pequeños cobra sentido y sigue siendo una buena forma de ganarse la vida y hacérsela mejor a los demás. Porque, además, es difícil hoy en día encontrar tiendas especializadas a este nivel. Muchas veces las familias se ven en ciertas complicaciones si lo que quieren es algo más específico y que se sale del patrón con el que sí comercian establecimientos grandes del tipo centro comercial masivo (Kiabi, H & M, C & A, etc.). Es cierto que todos estos establecimientos están incorporando una amplia sección de productos infantiles, pero también es igual de cierto que todavía están lejos del sello de especialización y de calidad que pueden ofrecerte las prendas que provienen del trabajo de un mayorista de ropa infantil, que dedica todo su esfuerzo y dedicación a este tipo de prendas y que vende a una tienda pequeña especializada en la que sabe que el trato al cliente va a ser, cuanto menos, una muestra más de ese conocimiento del mercado y el sector.

¿Te animas? ¿Estás pensando en montar tu propio negocio? Y esto es importante, ¿te gustan los niños? Si tu respuesta a todas estas preguntas es sí, esta quizás pueda ser tu solución laboral. A partir de tomar la decisión, los pasos a seguir son diversos. Como ya hablábamos con anterioridad: elegir y revisar proveedores, escoger y acondicionar el local en el que vamos a desarrollar nuestro negocio, para el que deberemos seleccionar una ubicación ideal (en este sentido, los barrios de nueva construcción suelen ser una buena opción, ya que siempre reciben a nuevas familias y matrimonios jóvenes) y, de ahí en adelante, saber tratar al cliente, elegir nuestro producto y dejarnos asesorar con una sonrisa de agradecimiento. Al final, un negocio es y depende de sonrisa y amabilidad.

Deja una respuesta