¡Piscinas a invernar! Lo que debes y no debes hacer

Durante la temporada de calor y el sol inclemente de verano,  la consentida de la casa fue la piscina. Era la que no podía faltar en las reuniones familiares de los domingos por la tarde e intentábamos verle tantas veces a la semana como fuera posible, sin contar que los niños la amaban.

Pero ahora, los bañadores le han cedido su espacio a los abrigos para el frío y le miramos a través de la ventana preguntándonos “¿qué hago con mi piscina durante el invierno?”

Vaciar la piscina no siempre es una buena idea

La primera idea que a muchos se les vendrá a la mente es vaciar la piscina por completo. Así que ¿por qué no hacerlo?

Una piscina vacía se convierte en una estructura débil ante la presión que ejerce la tierra de su alrededor sobre ella. El agua dentro de la piscina actúa contraponiéndose a la presión que la tierra ejerce sobre la pared consiguiendo anular la resultante total. De esta forma, manteniendo la piscina llena prevenimos la aparición de grietas en las paredes de la misma. Así mismo, la propia agua actuará como un aislante de las paredes, que se verán menos expuestas a las inclemencias y la suciedad.

Lo mejor es que, se cuente con un cobertor para piscina o no, se ponga a invernar y se le den los cuidados necesarios al agua para que sea recuperada en su totalidad para el comienzo de la próxima temporada. Esta es la opción más ecológica, sencilla y barata y nos traerá algunas ventajas como: la prevención de la aparición insectos molestos, las instalaciones permanecerán en perfecto estado, contribuiremos a la recuperación del agua de una temporada a otra y nuestro bolsillo no sufrirá tanto porque la época de las piscinas haya terminado.

Los imprescindibles de la invernación

  1. Limpia el fondo de la piscina.
  2. Lava el filtro a contracorriente.
  3. Ajusta el pH de la piscina entre 7,0 y 7,4.
  4. Realiza una cloración de choque con la bomba en movimiento para evitar que las pequeñas suciedades del agua queden también invernadas. En este paso utiliza cloro activo y déjalo actuar al menos durante 6 horas antes de continuar con el siguiente paso.
  5. Con el filtro de la piscina funcionando, añade el producto invernador en la dosis indicada.
  6. Disminuye el nivel del agua para prevenir el aumento por las lluvias.
  7. Inmoviliza el agua cerrando los inyectores y sumideros.
  8. Protege la bomba de la depuradora cubriéndolas con algún material aislante, así evitarás daños por heladas en las tuberías de tu instalación.
  9. Si dispones de limpiafondos automático de los que permanecen en el agua, lo recomendable es sacarlos del agua, secarlos, limpiarlos con desincrustante antical y guardarlos hasta la próxima temporada.
  10. Si dispone de duchas solares o normales, lo mejor es desmontarla para evitar daños por las heladas.
  11. Añadir unos flotadores para evitar la formación de hielo en caso de heladas.
  12. En el caso de disponer de una cubierta, se recomienda cubrir la piscina para evitar la acumulación de hojas y suciedad. También evitan las heladas en la superficie del agua, y la formación de algas en el caso de que aumente la temperatura pues no dejan pasar la luz.

No utilices productos con cobre

No se debe utilizar ningún producto de mantenimiento de piscinas que contenga cobre, ya que es muy probable que decolore la membrana.

No esperes que las pastillas de color funcionen igual que en verano

Durante el invierno, el agua dentro de la piscina apenas circula, por lo que una pastilla podría quedarse posada en un mismo sitio durante un largo período de tiempo antes de disolverse, ocasionando manchas irreparables en la membrana. Así que más bien debes posicionar las pastillas dentro de los skimmers para evitar que esto ocurra.

También, si utilizas un dosificador flotante de cloro, es muy probable que se quede en alguna pared o esquina de la piscina. En ese caso, mejor utiliza otro sistema para distribuir el cloro.

No te olvides de tu piscina y revisa el agua cada cierto tiempo

Aunque después de seguir todos estos pasos podrías considerar que ya fue todo en el tema y puedes pasar a casa a disfrutar de la cálida calefacción y el café caliente. Deberías tomarte el tiempo de revisar como sigue tu piscina cada dos o tres semanas:

  1. Pon en marcha el filtro de la piscina con la válvula selectora en posición de filtración durante unas 2 o 3 horas.
  2. Si no disponemos de cubierta para la piscina, con el tiempo caerán hojas secas, polvo, arena arrastrada por el viento, etc, los cuales deberemos retirar con un recogehojas y además, utilizar un limpiafondos para segurarnos que el agua quedó totalmente limpia.

Al igual que nuestra vestimenta, los cuidados para la piscina cambian con cada estación

Así mismo, entre enero y febrero debemos proceder a la segunda aplicación del invernador y en los meses de primavera deberemos estar muy alerta por si la temperatura supera los 15 ºC de media, pues es en este momento cuando deberemos iniciar el tratamiento habitual de tiempo estival.

Nunca digas no a la opción de una cubierta de piscina

Aunque esta opción no es precisamente amigable con tu bolsillo y es un tedio el proceso de cubrir la piscina, sobre todo si esta es muy grande, no debes decir que no ante la idea.

Su primera ventaja es que será tu gran aliada a la hora de cuidar la limpieza, ya que evitará que la superficie del agua se llene de hojas e insectos. También evitarás accidentes en cualquier época del año; por ejemplo, los niños no caerán dentro mientras corren y disfrutan libre por el área en verano y en invierno no se crearán capas de hielo en la superficie. Las cubiertas te garantizarán que hasta el perro de la casa esté seguro mientras no miras.

En este sentido, Cupoola, distribuidores especializados en cubierta para piscinas, te recuerdan que las cubiertas  también necesitan un mantenimiento durante invierno, que puede ser un tratamiento preventivo anti-moho o utilizar productos adecuados que no dañen su estructura y su estética.