Los servicios de reparación de vehículos, la cuestión que explica la rentabilidad de los talleres mecánicos en nuestro país

Hay servicios que deben ser considerados como fundamentales a la hora de contribuir al desarrollo de la vida rutinaria. Seguro que, después de unos meses de confinamiento, consideráis como fundamentales servicios como lo son los sanitarios y los de alimentación. Desde luego, no cabe la menor duda de que esas no son las únicas actividades imprescindibles en una sociedad. Los servicios relacionados con la reparación de vehículos son, asimismo, claves para muchos miles de personas. 

Es precisamente por eso por lo que los talleres de reparación de vehículos no cerraron durante el confinamiento domiciliario al que fuimos sometidos durante los meses de marzo, abril y mayo. No es para menos teniendo en cuenta que todavía existía un flujo de personas que necesitaba desplazarse a su centro de trabajo para el desarrollo de una de esas actividades fundamentales de las que ya os hemos hablado. Está claro que, para toda esa gente, disponer de su vehículo en las mejores condiciones ha sido vital para tratar de tener una manera cómoda de acudir a su puesto de trabajo cada día. Eso nunca ha sido tan importante como en los momentos que vivimos durante la pasada primavera. 

Los servicios de reparación de vehículos han cambiado mucho con el paso de los años. Han tenido una transición muy rápida desde un trabajo más rudimentario a uno mucho más mecanizado y que cuenta con el apoyo de unas nuevas tecnologías que han sido imprescindibles para comprender su crecimiento y su consolidación como uno de los sectores de referencia de la economía española. Y es que no es para menos. Es evidente que se trata de un servicio elemental y que su actividad ha sido clave para favorecer un Estado del Bienestar que ya es tan real como la vida misma. 

Cada vez existe una cantidad mayor de talleres de reparación de vehículos repartidos por todo el territorio español, lo que nos da una buena muestra de que el servicio que estas entidades prestan es clave para una sociedad que quiere destacar por la libertad de movimientos (en situaciones normales, no como la que todavía padecemos en la actualidad). En concreto, y según la página web Infotaller, en 2017 creció el número de talleres en España en un nada despreciable 0’5%. Esto ayuda a los particulares y a las empresas a tener más facilidades para reparar sus vehículos. 

El crecimiento ha seguido manteniendo una línea ascendente y, de hecho, el mismo portal web del que os acabamos de hablar informaba en otra noticia de que el número de talleres de este tipo solo un año después, en 2018, seguía creciendo, en este caso en un 0’7%. Esto no solo muestra que mantenemos esa línea ascendente de la que os hablábamos en el párrafo anterior, sino que pone de manifiesto que ese crecimiento es cada vez más potente. Que se dé este tipo de situaciones habla muy bien de un sector que ha vivido momentos buenos en los últimos años y que ya supera con creces las 44.000 empresas. 

Pocos servicios se demandan más en el interior de nuestras fronteras que el de la reparación de vehículos. Hay que tener en cuenta uno de los factores que contribuyen de una manera inexorable a que eso sea así: la antigüedad de muchos miles de vehículos en el interior de nuestras fronteras, que hace que, cada año, antes o después de haber acudido a la ITV (en su caso, anual, o semestral para un camión) se tenga que pasar por el taller para hacer cualquier tipo de reparación. Esta escena se vive en cada pueblo, en cada ciudad, en cada espacio de nuestro país. Y ese es precisamente el secreto de la rentabilidad de un negocio como este. Es algo que nos llevan transmitiendo mucho tiempo desde el taller AutoBabel.

Para un roto y un descosido

La principal ventaja de los talleres mecánicos de reparación de vehículos es que cuentan con los recursos humanos y tecnológicos para resolver cualquier tipo de problema que se pueda estar produciendo en cualquier vehículo. Pueden solucionar una simple avería eléctrica o cambiar por completo el chasis de nuestro coche. Y esa es una gran ventaja. Confiar en ellos es hacerlo en nuestro propio vehículo.

Está claro que todas y cada una de las personas que tienen el permiso B de conducir en el mundo (con los permisos homólogos en los países que no sean de la Unión Europea, por supuesto) tienen que pasar, más tarde o más temprano, por un taller para sacarle el máximo partido a su vehículo y reparar todo lo que en él necesite ser reparado. Eso nos ayudará a disfrutar mucho más de él y, sobre todo, a sentirnos mucho más seguros. Eso es lo que de verdad importa.