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Las reformas más frecuentes en un local.

El local comercial es el lugar físico donde se va a desarrollar la actividad y la imagen que el establecimiento proyecta al exterior. De ahí lo importante que es para un negocio. La mayor parte de las veces, no basta con encontrar un local bien situado, con unas dimensiones adecuadas. Es necesario adaptarlo para poder desempeñar la actividad comercial. Estas son las reformas más frecuentes en los locales.

Desde que se alquila o se compra un local hasta que se abre cara al público suelen transcurrir entre 15 días y tres meses.

La ubicación y las dimensiones adecuadas de un local son básicas para el éxito de un negocio. Respecto a la ubicación, es clave situarlo en calles comerciales con tránsito de gente. Cuanto más comercial sea una calle o una zona, más caro sale el alquiler, pero más probabilidades existen de tener una facturación alta. Para eso se requiere hacer números y para ver si nos sale rentable.

No es necesario alquilar un local en el centro de la ciudad para que un negocio funcione. Todos los barrios cuentan con calles más o menos transitadas que nos pueden aportar la clientela suficiente. También existen otras calles secundarias, donde los alquileres son más baratos y donde el negocio puede funcionar. Si vemos otros establecimientos abiertos en esa calle, significa que existe tránsito de gente.

El otro criterio a tener en cuenta para escoger un local son las dimensiones adecuadas a la actividad que vamos a realizar. Ni demasiado grande, ni demasiado pequeña. Si vamos a abrir una cafetería necesitaremos espacio para colocar las mesas y levantar una buena barra. Mientras que si lo que vamos a hacer es abrir un taller de reparación de calzado y duplicado de llaves, con tener espacio para colocar un mostrador y poner las máquinas es suficiente. Todo lo que exceda, son metros cuadrados que pagamos de más.

Estos son los criterios principales. Por delante de sí, un local está más o menos habilitado. Se conocen casos de personas que han reabierto una peluquería, sin hacer a penas reforma, y han terminado estrellándose. Porque a lo mejor aquella zona tenía mucha vida en otro tiempo y ha terminado deprimiéndose.

Por lo general, antes de abrir un negocio hay que hacer reformas, aunque solo sea darle una mano de pintura. Los técnicos de Sinexia, una empresa de servicios de construcción que lleva más de 15 años trabajando en la zona de Alicante, nos comentan que es preferible que todas las obras necesarias las realicen la misma empresa.

Tiene su lógica, ya que de esta forma todos los trabajos se coordinan en función de un resultado final, se ahorra tiempo y probablemente dinero, pues da pie a negociar un presupuesto cerrado.

Las reformas más habituales.

Señala el periódico El Economista que en Barcelona hay más de 70.000 locales comerciales, de ellos, 30.000 están disponibles. Si nos vamos a Madrid, la cifra se dispara. Esto nos da una idea del potencial que existe en la reconversión de espacios.

Debido a la abundancia de locales, se da una tendencia opuesta a la vivienda. Existen locales comerciales que han rebajado su precio en los últimos años hasta un 30%. Parte del dinero que nos ahorramos en su adquisición, podemos invertirlo en adaptar el inmueble. Según algunas empresas del sector, estas son las obras más frecuentes en los locales:

  • Electricidad y fontanería.

Esto va desde cambiar toda la instalación eléctrica, hasta planificar una iluminación suficiente o simplemente colocar unos enchufes. Debemos partir de que el local debe contar con una buena iluminación, no deslumbrante, que permita trabajar con seguridad y que los clientes puedan moverse por el interior oteando el producto. Para ello es bueno colocar tubos fluorescentes o luces led.

También habrá que ampliar la red de enchufes y colocarlos allá donde los necesitemos. En la actualidad se utilizan más aparatos eléctricos que antiguamente. Equipos informáticos, sistemas de ventilación, etc.

Las medidas legales de higiene son más exigentes que década atrás y es posible que debamos instalar tomas de agua, lavabos y aseos.

  • Cristalerías.

Dentro de las obras relacionadas con la cristalería se encuentra desde los cerramientos y el escaparate, hasta la colocación de tabiques y separadores que estructuren el local y lo redimensionen. Es interesante aislar hermética y acústicamente el bajo, instalando ventanas y puertas de PVC. De esta manera nos costará menos aclimatar el interior y ahorraremos en los costes energéticos. Creando unas mejores condiciones tanto para la gente que trabaja allí como para los clientes.

  • Rótulos.

Otra de las obras más recurrentes en los locales comerciales es la colocación de rótulos, que informen al público sobre la actividad que se realiza en el establecimiento y llamen la atención con vistas a atraer clientes. La tendencia actual gira en torno a la originalidad. Si en el siglo pasado todas las barberías, por poner un ejemplo, lucían el mismo tipo de rótulo, hoy en día se busca diferenciarse de la competencia y dotar a cada establecimiento de una personalidad propia. En el campo de la rotulación hay una gran variedad de opciones, desde anuncios de neón, vinilos adhesivos hasta la utilización comercial del graffiti.

  • Carpintería y mobiliario a medida.

Menos utilizadas que las reformas anteriores, pero bastante demandada es la fabricación y montaje del mobiliario del local, adaptándose a las dimensiones del mismo. Dado que ningún local es exactamente igual, con frecuencia se encargan muebles y expositores a medida o se busca cómo adaptarlos a la superficie donde se va a colocar.

Cumple una doble función. Por un lado, debe ser funcional, y facilitar a los trabajadores su actividad diaria y, por otro lado, debe ser atractivo para el cliente. La decoración interior es tan importante como la exterior. No es necesario que los materiales sean de calidad superior, pero sí que cumplan nuestras expectativas.

¿Es necesario pedir permisos para reformar un local?

Dice el blog de gestión de trámites Certicalia que si se van a realizar reformas profundas, estructurales o un cambio de actividad en el inmueble, es posible que se necesite un proyecto de reforma de local comercial visado por el colegio de arquitectos.

Ten en cuenta que para abrirlo cara al público necesitas la licencia municipal de actividades comerciales, concedida por el ayuntamiento previa visita de los técnicos municipales. Estos funcionarios se encargan de certificar que el local cumple todos los requisitos necesarios para desempeñar su actividad. No contar con ese permiso puede retrasar o denegar la licencia de apertura.

El permiso de obra es especialmente importante si el local está ubicado en el casco antiguo o en una zona catalogada de interés histórico, si vas a utilizar elementos que ocupen la vía pública, si la actividad requiere una licencia ambiental o si se trata de un local de pública concurrencia. Es decir, que prevé un aforo determinado por superficie útil. Requisito que se exige, por ejemplo, en restaurantes y locales de ocio.

Existen una serie de reformas que no requieren licencia de obra, estas son:

  • Sustituir alicatados.
  • Alisar paredes.
  • Lijado de parquet.
  • Trabajos de electricidad y/o fontanería en el interior del local.
  • Sustitución de rótulos, siempre que no implique algún tipo de obra en la fachada.
  • Pintura de interiores.
  • Reformas secas, como añadir pladur o algún material que no afecte a la estructura del inmueble.
  • Instalación de calefacción o aire acondicionado.
  • Cambios de mobiliario.

De todos modos, es importante consultar el tema de las licencias de obras a la empresa a la que le vamos a encargar la reforma. En muchos casos, ella misma se encarga de realizar los trámites cuando son necesarios.

Reforma de locales en edificios históricos.

Se trata de la reforma de un local situado en un edificio antiguo, que no tiene por qué estar considerado monumento histórico artístico. En cualquier caso, requiere más atención de lo habitual. En primer lugar, es necesario conocer las ordenanzas municipales que rigen en la zona. Por lo general, hay que respetar la fachada del edificio y no realizar ninguna obra que la altere sustancialmente.

Antes de empezar a realizar ninguna reforma hay que evaluar el estado general del local, sus instalaciones y sus saneamientos. Debemos asegurarnos de que ninguna de las obras que vamos a realizar afecta a los muros de carga y a las vigas maestras. En ocasiones, para aumentar la seguridad hay que proceder a reforzar vigas y pilares.

En estos casos es importante contar con el asesoramiento de un arquitecto. Estamos trabajando en un local centenario y cualquier alteración, por pequeña que sea, puede tener cierto impacto en la estructura.

Debemos revisar que el saneamiento del edificio no se encuentra en mal estado, ya que puede provocar daños en los cimientos por filtración de agua y causar humedades donde proliferen hongos y bacterias.

La reforma en este tipo de locales requiere mimo y cuidado. No solo estamos reconvirtiendo un local, sino que contribuimos a la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Una vez tengamos el local adecuado, las reformas que realicemos en él, influirán en el éxito de nuestro negocio.

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