La compra de plantas de viña y vid se acentúa para potenciar la producción de vino

Nuestro país es conocido por muchas cosas muy buenas de las que tenemos que presumir. En España tenemos muy buen clima, una gastronomía tremenda y mucha gente que merece la pena conocer. Desde luego, con estos mimbres es lógico que haya una cantidad enorme de gente que quiera venir hasta nuestro país para disfrutar de un periodo de vacaciones, incluso aunque ya haya estado por aquí en algún otro momento. La verdad es que todo influye a la hora de ganar enteros en lo que a turismo se refiere. España, desde luego, tiene una larga lista de motivos por los cuales merece ser visitada.

En los párrafos que siguen, os vamos a hablar de una cuestión que se encuentra ligada directamente a la gastronomía de nuestro país. Más en concreto, vamos a referirnos a uno de los productos estrella de nuestra tierra, que no es otro que el vino. Este mes de septiembre vuelve a estar caracterizado, en muchas de las zonas de nuestro país, por la recolección de uva, conocida como vendimia, que no es otra cosa que un eslabón de la cadena productiva del vino y que es clave a la hora de hacer que este producto sea de una muy buena calidad, como acostumbramos en España.

El nuestro es el país líder en lo que tiene que ver con el número de hectáreas de vid en todo el mundo. No es que lo digamos nosotros, es que es algo que ha aparecido en muchos medios de comunicación. Una noticia que fue publicada en el portal web Libre Mercado así lo indicaba, concretando el número de hectáreas en España en 969.000. Sin embargo, la noticia apunta que, a pesar de ello, no somos el principal productor, sino que nos encontramos en cuarto lugar.

Además, son muchos los años en los que esta superficie crece. El año 2017, por poner un ejemplo, fue una buena muestra de ello. Entonces, la superficie aumentó hasta las 955.000 hectáreas. Y eso que, desde 1980, se ha perdido mucho terreno ya que, por entonces, la superficie total ascendía a más de 1.600.000 hectáreas. No cabe la menor duda de que, a pesar de ello, el vino español siempre ha tenido una buena imagen tanto dentro como más allá de nuestras fronteras y que el trabajo que se sigue haciendo a día de hoy va dirigido a que sigamos por el mismo camino.

Muchos productores de vino siguen interesados en aumentar su superficie de cultivo puesto que la demanda de vino español sigue siendo abundante, sobre todo en el extranjero. Así nos lo han comentado los profesionales de Plantvid, que nos han comentado que la compra de plantas de viña y vid, productos que ellos mismos se encargan de suministrar, sigue creciendo durante los últimos años y que las previsiones siguen apuntando al alza de cara a los próximos años. La verdad es que no nos extraña en absoluto que así sea. Y nos parece una muy buena noticia.

Pocos países nos pueden hacer la competencia en lo que a vino se refiere

Los mejores vinos del mundo se sitúan en zonas muy concretas del mundo. Por todo el mundo es conocido que el triángulo formado por España, Francia e Italia es la zona de referencia para este sector. Los mejores vinos del mundo se encuentran en esta zona del mundo sin que nadie tenga los argumentos necesarios para defender lo contrario. Sí que es cierto que, por ejemplo, un país como lo es China también viene haciendo un buen trabajo en lo que a superficie de cultivo se refiere (es el segundo país con más hectáreas de vid tras España), pero su vino no es, ni de lejos, de la misma calidad que el nuestro.

A nadie le sorprende que, por tanto, en un país como España se sigan comprando plantas de vid. Y es que la rentabilidad que nos ofrecen este tipo de productos, teniendo en cuenta la producción de uva y la calidad que la misma atesora, es de lo más interesante. Con estos mimbres, no nos extraña en absoluto que un país como lo es España se encuentre a la cabeza en lo que respecta a todo lo relacionado con el vino.

El vino español va a continuar siendo una referencia durante muchos más años. Está claro que es uno de los mejores del mundo y eso no va a hacer sino incentivar la compra de plantas de viña y vid. Se ha convertido en una de las inversiones más rentables de todas aquellas personas que se dedican a la producción de vino y es evidente que constituyen una posibilidad que es mejor que no se nos escape. Sería una verdadera lástima que así fuera.