Aluminios Franco, Empresas que Innovan con el BIM

La capacidad de las empresas a la hora de adaptarse a los nuevos tiempos e innovar ayuda también a conseguir soluciones mucho más efectivas.

El mundo ha cambiado desde la llegada de Internet y esto forma parte también de la Ingeniería y la nueva forma de edificar.

Aluminios Franco, es una fábrica de aluminio que se ha sumado a las nuevas soluciones tecnológicas, como es el caso del BIM (Building Information Modeling).

No es de extrañar que una empresa de tal trayectoria, con cuarenta años de andadura apueste por la innovación para conseguir soluciones más efectivas.

La suya es una experiencia muy amplia en diferentes aplicaciones, desde arquitectura, edificación, industria, transporte…pasando a convertirse en todo un referente en el mercado y estando presentes en más de 20 sectores. 

Tienen una amplia gama de perfilería y chapa que, al cabo de los años han ido ampliando y completando de acuerdo con las necesidades del sector.

Cuentan con productos pioneros y de gran calidad, pero además poseen la capacidad de adaptarse a los nuevos usos y necesidades que pueden surgir en el sector.

Además, la suya es una filosofía comprometida con el medio ambiente por lo que apuestan por un material limpio, de mínimo mantenimiento y 100% reciclable. Se trata de una empresa visionaria y con un claro enfoque por el progreso y la innovación.

En qué consiste el BIM

Por ello, no es de extrañar que apuesten por implantar el BIM, una metodología de trabajo colaborativa para gestión de proyectos de edificación u obra civil a través de una maqueta digital.

Esta maqueta digital conforma una gran base de datos que permite gestionar los elementos que forman parte de la infraestructura durante todo el ciclo de vida de la misma.

De esta manera, BIM, supone la evolución de los sistemas de diseño tradicionales basados en el plano, puesto que incorpora información geométrica (3D), de tiempos (4D) costes 5 (D), ambiental (6D) y de mantenimiento (7D).

Una de las cosas que hace posible esta herramienta es la de construir de una forma mucho más eficiente, con lo que se reducen los costes de tiempo y permite a proyectistas, constructores y demás personas implicadas trabajar de una forma colaborativa.

En otras épocas sin esta capacidad de cálculo y manejo de la información de las herramientas informáticas resultaba imposible gestionar la enorme cantidad de datos que rodean a un proyecto.

Con anterioridad se conocían otras técnicas como la conocida como el software CAD (Computer Aided Desing) pero que con los últimos años ha empezado a quedarse anticuada pasando el testigo a esta nueva metodología del BIM.

Nos encontramos ante toda una revolución tecnológica en la cadena de producción y gestión de la edificación y las infraestructuras. De hecho, en el mercado global esta tecnología alcanzará los 12.000 millones de dólares a nivel mundial en 2022, según el último informe de Market Research Engine y las grandes obras de infraestructura ya lo están aplicando en sus proyectos.

En España, de hecho, la comisión BIM es la encargada de gestionar la implantación de esta metodología y comprobar que se implante de forma efectiva.

Esta comisión está formada por un grupo pluridisciplinar compuesto por agentes de diferentes entidades, organismos y empresas que tienen el objetivo de marcar una hoja de ruta para promover su uso en el ámbito profesional y docente y posicionar a nuestro país como todo un referente mundial en este sentido.

No cabe duda de la relevancia de este progreso y la mejoría al aplicarla en los diferentes procesos, por ello las empresas más actualizadas y punteras se encuentran ya en proceso de implantación de la metodología.

De hecho, en palabras del presidente de TECNIBERIA, Juan Lema: “ La ingeniería española no es una excepción pues ha hecho de la competitividad una de sus señas de identidad gracias a las capacidades de nuestras empresas de ofertar proyectos de calidad a precios razonables”

Además, y haciendo referencia más concreta a esta nueva metodología añade que: “ El BIM viene para quedarse y va a suponer una revolución tecnológica en la forma de elaborar los proyectos, en la necesidad de adaptación de los planos de estudio, en el surgimiento de nuevos perfiles profesionales y que ingenieros y arquitectos tengan que desarrollar nuevas habilidades orientadas al manejo de la tecnología.”